
Testigo de la historia más oscura de la ciudad, el Castillo de Montjuïc es hoy en día un espacio abierto a la memoria y uno de los mejores miradores sobre el litoral.
Visítala y ámala
Barcelona posee una combinación de atributos que la hacen única. La cultura y la gastronomía, la belleza de sus calles y el clima mediterráneo, junto con un carácter cosmopolita y abierto, hacen de Barcelona una ciudad muy atractiva para visitarla y donde vivir.
Dimensión humana
A pesar de ser una metrópoli, admirada y reconocida globalmente por su ecosistema innovador, por su creatividad y como modelo de transformación urbana, Barcelona se distingue por tener unas dimensiones más reducidas que otras capitales globales. Es una ciudad que se puede recorrer a pie, donde todo es próximo y está al alcance. La escala humana es uno de los factores clave de su calidad de vida.
Lengua propia
Barcelona es la capital de Cataluña, una de las comunidades autónomas de España. Tiene una lengua propia, el catalán, que evolucionó del latín como el castellano, el francés o el italiano. El catalán es la lengua oficial junto al castellano, y se utiliza con normalidad en todos los ámbitos.

Testigo de la historia más oscura de la ciudad, el Castillo de Montjuïc es hoy en día un espacio abierto a la memoria y uno de los mejores miradores sobre el litoral.

El Palacio Nacional que preside Montjuïc es la sede del Museo Nacional de Arte de Cataluña, que alberga entre sus fondos una impresionante colección de pintura románica.

La montaña que Gaudí transformó en el jardín más fantasioso y original, el Park Güell, es uno de los emblemas más conocidos y espectaculares de Barcelona.

Ubicado en el barrio del Born y la Ribera, donde Picasso tuvo sus primeros talleres, el Museo Picasso ofrece el repertorio más completo de obras de juventud del pintor.

Con una voluptuosa arquitectura modernista que estalla en medio de dos callejones, el espectacular Palau de la Música es un escenario privilegiado y todo un símbolo de la ciudad.

Símbolo emblemático de la exposición universal que se celebró en Barcelona en el año 1929, la Fuente Mágica continúa ofreciendo un espectáculo innovador de agua, música, luz y color.

En pleno centro de la ciudad, la gran plaza de Catalunya es uno de los puntos de encuentro más emblemáticos de Barcelona, una gran arteria con vida propia donde converge todo el mundo.

Los edificios modernistas más impresionantes, aceras amplias con bancos-farolas de trencadís para sentarse diseñados por Gaudí, tiendas sofisticadas.

Elevándose al cielo, la Sagrada Familia es la silueta más famosa de Barcelona, y cada una de sus formas es un símbolo trazado a conciencia por la mente genial de Gaudí.

El edificio de 144 metros de altura que el arquitecto Jean Nouvel proyectó en la plaza de las Glòries Catalanes es uno de los emblemas más modernos de Barcelona.

Ubicada entre los jardines de Montjuïc y en un magnífico edificio racionalista, la Fundación Joan Miró exhibe una impresionante colección de obras del pintor catalán.

Con una fachada ondulada y un terrado lleno de chimeneas en forma de feroces guerreros, La Pedrera es una de las obras maestras del genial arquitecto Antoni Gaudí.